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EL MUNDO DEL IDIOTA

El mundo del idiota 4

El mundo del idiota 4

Me divierten los gimnasios, la gente que suele ir lleva una etiqueta en la frente. Existen diversos tipos de individuos que frecuentan estos lugares del culto al cuerpo (o a uno mismo según se mire); por un lado tenemos a los/as jóvenes novatos que están o bien gordos o bien fofos y acuden a él para mejorar sus perspectivas sexuales y/o ganar confianza en sí mismo, por otro aquellos/as que llevan cierto tiempo acudiendo a él y ya han conseguido aquella figura que los primeros andan buscando, el problema es que para ellos nunca es suficiente y lo que en un principio era una buena idea acaba por convertirse en muchos casos en una absurda obsesión. En este caso los tíos suelen ser porteros de discoteca, guardias de seguridad, policías, etc…(ya sabes gente pacífica), en el caso de las mujeres suelen ser bailarinas, de INEF, etc… En último lugar está la gente que viene a evadirse de los problemas y a vaciar su mente de todas las personas que le rodean en el día a día.

El caso es que lo que a mi particularmente me hace gracia es la convivencia entre los distintos grupos; mientras que la gente del primer grupo parece estar perdida como un ratón de laboratorio la primera vez que lo sueltan en el laberinto, la gente perteneciente al segundo grupo parece disfrutar viendo como esta gente se esfuerza por conseguir esa figura de sus falsos sueños que los medios de comunicación, la moda y los conservadores en general han ido labrando a lo largo de los años para que no pensemos en la absurda y denigrante sociedad que estamos construyendo llenando así sus ya de por sí inmensos bolsillos. El tercer colectivo por lo general está más ocupado en aprovechar el tiempo que invierte allí que en estas tonterías, aunque a veces las miradas de complicidad son inevitables.

Hoy he conocido a una de las monitoras del gimnasio, parece una chica corriente que disfruta con sus amigos y le chifla hacer deporte. Parece agradable y no lo es de una forma obligada, como debería ser la gente bajo un punto de vista profesional en su trabajo, sino que parece que es algo innato en ella. Tiene una pequeña obsesión por sus piernas y su culo, piensa que no están demasiado firmes… yo creo que son increíbles.

Le debo de haber caído bien, supongo que por eso me ha preguntado si iría mañana.

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