Blogia
EL MUNDO DEL IDIOTA

Elmundodelidiota 1

Elmundodelidiota 1

Como cada mañana esperaba ansioso que mi dulce princesa apareciera por el menú de ese estúpido programa de Windows. Me resultaba realmente patético hablar con ella a través de una máquina. Siempre me ha parecido que el mundo de Internet a parte de estar cargado de pornografía degradante, hace que la gente se comporte como estúpidos, pues parece que la comunicación reside en ponerse delante de una máquina para poder mostrar alguien que no son o en su defecto quienes realmente son y no son capaces de mostrar sin una barrera que les impida que les golpeen en la frente. Gente, millones de personas buscando desesperadamente sentir algo en un mundo que cada vez está más vacío y lleno de historias solitarias, donde el miedo y el materialismo están convirtiendo al ser humano del primer mundo en pobres o ricos infelices, ¿qué estamos haciendo mal?.

 

Cuando por fin apareció se me iluminó la cara de imbécil que suelo tener cuando llego del trabajo. Aún a pesar de que sabía que ella no quería ningún tipo de relación conmigo, yo sabía que en el fondo de su corazón había un pedazo de mí. Sabía que había labrado una delicada huella y la había hecho más fuerte. No sé porque llegó lo nuestro a su fin, pero supongo que la culpa fue mía, siempre consigo destruir todo lo que construyo, es un rasgo que llevo años tratando de arreglar pero aunque quiera no lo consigo. Quizás, lo peor que hice durante aquel tiempo fue dejar de ser yo mismo para convertirme en lo que yo creía que ella esperaba que fuera; tonto de mí llevo la etiqueta de víctima colgada en la espalda.

Y así otra mañana más pasaba mientras las responsabilidades revoloteaban en mi cabeza como si de pequeñas mariposas de colores se trataran. Nada nuevo, pero como siempre era capaz de apartarlas durante un rato para decirle lo mucho que la extraño.

 

Los bares son uno de mis lugares preferidos, en ellos la gente suele disfrutar hablando de lo que le ha ocurrido o espera que le ocurra para poder ser feliz, mientras que en realidad ya lo suelen estar siendo porque pueden contárselo a alguien, y es que, las personas que suelen acudir solas a los bares suelen ser borrachos buscando una oreja a la que contar sus penas; pobres camareros.

 

Aquella tarde me reuní con un amigo, pero uno de verdad, no estoy hablando de personas maliciosas que se acercan a ti por interés común, hablo de un amigo con mayúsculas, una de esas personas por las que harías cualquier cosa. Es curioso pero en la ciudad en la que vivo he llegado a conocer a todo tipo de personas y he estado en un montón de círculos de “amistades”. Al parecer la amistad en estos tiempos se trata de juntarse con aquellas personas que son de un mismo nivel socio-económico e ideológico, de tal forma que podemos encontrar grupos reducidos donde la mayoría abogan por predicar las mismas estupideces que les hacen felices a todos y así poder criticar a quién no lo comparte, excusa perfecta para poder marginar las posibles nuevas incorporaciones al grupo y así no tener que dar explicaciones de su porqué. Yo como afortunado que me siento he conseguido conocer a dos de las personas más maravillosas del mundo, que a pesar de no parecernos en nada sabemos que nuestras manos estarán siempre tendidas.

0 comentarios